Purgar Circuito Aerotermia: Guía Técnica Paso a Paso
Aprende a purgar el circuito de tu aerotermia paso a paso. Síntomas, presiones por marca, herramientas y errores comunes. Guía técnica 2026.
Purgar el circuito de la aerotermia es una de esas tareas de mantenimiento que muchos propietarios desconocen, pero que marca una diferencia enorme en el rendimiento y la vida útil del sistema. Cuando se acumula aire en el circuito hidráulico, la bomba de calor pierde eficiencia, aparecen ruidos extraños, las habitaciones no se calientan por igual y, en casos graves, el equipo puede llegar a bloquearse por errores de flujo.
En esta guía técnica vas a encontrar todo lo necesario para entender por qué se produce esta acumulación de aire, cómo identificarla a tiempo y cuál es el procedimiento exacto para purgar circuito aerotermia de forma segura y profesional, con presiones recomendadas para las principales marcas del mercado y los errores más comunes que debes evitar.
Por Qué es Necesario Purgar el Circuito de la Aerotermia
El circuito hidráulico de una bomba de calor aerotermia transporta agua (mezclada habitualmente con anticongelante) entre la unidad exterior, el depósito de inercia, los emisores interiores y, en muchas instalaciones, el acumulador de ACS. Para que ese intercambio térmico funcione correctamente, el fluido debe circular sin burbujas de aire y a la presión adecuada. Cuando el aire entra en el sistema, lo primero que se resiente es el rendimiento global del equipo.
Cómo Entra el Aire en el Circuito Hidráulico
A pesar de tratarse de un sistema cerrado, el aire encuentra varias vías de entrada. La más habitual es el llenado inicial tras la instalación o tras una reparación: si el técnico no purga adecuadamente, parte del aire queda atrapado en los puntos altos del circuito. Otra fuente común son las microfugas en juntas, racores y purgadores automáticos defectuosos, que liberan agua mientras la bomba está en marcha y aspiran aire cuando se detiene.
Además, el agua de red contiene oxígeno disuelto que, con los ciclos térmicos del sistema, se libera en forma de microburbujas. Estas burbujas se concentran en los radiadores, los colectores de suelo radiante y, sobre todo, en el intercambiador de placas, generando los problemas que veremos a continuación. Si tu instalación es relativamente nueva, conviene revisar también el calendario de mantenimiento y revisiones de la bomba de calor durante el primer año.
Consecuencias de No Purgar Correctamente
Un circuito con aire acumulado provoca una cadena de problemas que se agravan con el tiempo. La bomba de circulación trabaja en seco en algunos tramos, lo que acelera el desgaste de cojinetes y rodete. El COP (coeficiente de rendimiento) desciende entre un 15 y un 20 % porque el intercambiador no recibe el caudal nominal de agua, y el compresor empieza a hacer más ciclos cortos para mantener la consigna.
Las consecuencias económicas son evidentes: mayor consumo eléctrico, peor confort térmico y averías prematuras en componentes que cuestan entre 400 y 1.200 EUR reemplazar. Por eso, la purga preventiva del circuito es uno de los gestos de mantenimiento con mejor retorno de inversión.
Síntomas de Aire en el Circuito Hidráulico
Detectar el aire en el circuito a tiempo evita averías costosas. Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva: primero ruidos sutiles, después zonas frías y finalmente errores de flujo. Aprender a reconocerlos te permite intervenir antes de que el daño sea mayor.
Señales Audibles: Gorgoteos y Burbujeos
El síntoma más característico es el ruido de gorgoteo o burbujeo procedente del circuito hidráulico, especialmente perceptible en los radiadores, en el colector del suelo radiante o cerca de la bomba de circulación. Este sonido aparece cuando las burbujas de aire pasan por estrechamientos del circuito, como las válvulas o el intercambiador de placas.
Otros sonidos asociados son el clic intermitente del rotor de la bomba al chocar con bolsas de aire, o un zumbido más agudo de lo normal cuando la bomba intenta vencer la resistencia adicional. En instalaciones con colectores de suelo radiante, también puede oírse un siseo continuo al pasar el aire por los detentores de los circuitos.
Señales Térmicas: Zonas Frías y Mal Reparto
A nivel térmico, el síntoma más claro es el reparto irregular de calor. Algunos radiadores quedan fríos en su parte superior mientras la inferior está caliente, o ciertos circuitos del suelo radiante no calientan a pesar de que el resto sí lo hace. Esto ocurre porque el aire desplaza al agua y la transferencia de calor por convección queda interrumpida.
Cuidado con la Cavitación de la Bomba
Si los síntomas auditivos van acompañados de un descenso brusco de la presión en el manómetro y la bomba de circulación se calienta más de lo normal, podría estar produciéndose cavitación. Esta condición daña irreversiblemente el rodete y el motor en cuestión de horas. Apaga la unidad inmediatamente y revisa el circuito antes de continuar usándola.
Otro indicador térmico es el encendido y apagado constante del compresor (ciclos cortos), provocado por sondas que detectan temperaturas anómalas debido al caudal insuficiente. La pantalla de la unidad puede mostrar errores como E6, E7 o códigos de "flow error" en función del fabricante.
Diferencia entre Circuito Hidráulico y Circuito Refrigerante
Antes de manipular nada, es absolutamente fundamental entender que en una aerotermia conviven dos circuitos completamente independientes y que solo uno de ellos puede ser purgado por el usuario o por un técnico de mantenimiento general. Confundirlos es uno de los errores más graves y peligrosos.
Circuito Hidráulico: el que SÍ Puedes Purgar
El circuito hidráulico transporta agua (con o sin glicol) entre la bomba de calor, el depósito de inercia, los emisores y el acumulador de ACS. Trabaja a presiones moderadas (entre 1 y 2,5 bar) y cuenta con purgadores automáticos en los puntos altos, válvulas de purga manual en los radiadores y colectores accesibles.
Este es el circuito sobre el que se realiza la purga. Es el equivalente al circuito de calefacción tradicional con caldera y, salvo por la presencia de anticongelante, su mantenimiento sigue las mismas reglas básicas.
Circuito Refrigerante: NUNCA lo Manipules
El circuito refrigerante contiene el gas (R-32, R-410A o R-454B en los modelos más recientes) que circula entre el evaporador y el condensador, y trabaja a presiones muy elevadas (entre 15 y 45 bar). Este circuito está sellado de fábrica y solo puede ser intervenido por técnicos certificados con carnet RITE y carnet de manipulación de gases fluorados según el RD 115/2017 sobre gases fluorados de efecto invernadero.
Manipular el Circuito Refrigerante es Ilegal sin Carnet RITE
Abrir, purgar o cargar el circuito refrigerante sin las certificaciones exigidas por el RD 115/2017 es una infracción tipificada con sanciones de hasta 60.000 EUR para particulares y mucho mayores para empresas. Además, una manipulación incorrecta puede provocar quemaduras por congelación, asfixia por desplazamiento de oxígeno y daños catastróficos al compresor. Si tienes dudas sobre qué circuito tocar, consulta siempre con un profesional acreditado.
La regla práctica es sencilla: si las tuberías llevan manómetro de baja presión, purgador y tienen agua, son del circuito hidráulico (puedes purgar). Si llevan aislamiento térmico grueso, racores acampanados y conectan la unidad exterior con la interior por gas, son del circuito refrigerante (no toques nada).
Tipos de Purgadores: Automático vs Manual
En cualquier instalación de aerotermia conviven dos tipos de purgadores que cumplen funciones complementarias. Conocer cómo funciona cada uno te permite localizarlos en tu instalación y entender qué papel juegan en el proceso de purga.
Purgadores Automáticos: Funcionamiento y Mantenimiento
Los purgadores automáticos suelen instalarse en el punto más alto del circuito, encima del depósito de inercia, junto al separador de aire o en el cabecero del colector de suelo radiante. Funcionan mediante un flotador interno: cuando se acumula aire, el flotador desciende y abre una pequeña válvula que libera el gas al exterior. Cuando vuelve a entrar agua, el flotador sube y cierra la válvula.
A pesar de su nombre, estos purgadores requieren mantenimiento. Con el tiempo, las impurezas del agua y los restos de glicol degradado obstruyen el mecanismo, dejando el purgador permanentemente cerrado o, peor aún, abierto goteando. Una revisión visual anual es suficiente para detectar fugas o suciedad acumulada.
Purgadores Manuales: Llave Cuadrada y Válvulas
Los purgadores manuales están repartidos por toda la instalación: en cada radiador (mediante el clásico tornillo cuadrado o llave de purga), en los retornos de los colectores de suelo radiante (mediante válvulas con detentor) y, en muchos casos, en la parte superior del depósito de inercia o del módulo hidráulico de la aerotermia.
Para abrirlos se necesita una llave de purga cuadrada de 5 mm (la estándar de radiadores) o un destornillador plano según el modelo. Su uso es imprescindible durante el procedimiento de purga porque permiten extraer el aire con la bomba parada, garantizando que el sistema queda libre de burbujas antes de presurizar.
| Característica | Purgador Automático | Purgador Manual |
|---|---|---|
| Funcionamiento | Flotador interno automático | Apertura manual con llave |
| Ubicación habitual | Puntos altos del circuito | Radiadores y colectores |
| Frecuencia de revisión | Anual (visual) | Cada purgado activo |
| Vida útil media | 5-8 años | 10-15 años |
| Coste aproximado | 15-40 EUR | 3-12 EUR |
| Riesgo de fuga | Medio (si se obstruye) | Bajo (cerrado por defecto) |
Herramientas Necesarias Antes de Empezar
Antes de empezar el procedimiento de purga es fundamental contar con todas las herramientas a mano. Improvisar a mitad del proceso puede provocar pérdidas de agua, manchas y, lo más importante, hacer que el aire vuelva a entrar mientras buscas algo que te falta.
Herramientas Básicas para el Procedimiento
Las herramientas básicas son económicas y se encuentran en cualquier ferretería especializada. La inversión total ronda los 30-50 EUR y sirven para muchas otras tareas de mantenimiento doméstico de calefacción, así que merece la pena tenerlas siempre disponibles. Una llave de purga cuadrada de 5 mm, un destornillador plano y un manómetro de comprobación son el mínimo imprescindible.
Material Complementario y de Seguridad
Junto a las herramientas, conviene preparar un kit de protección y limpieza para evitar accidentes. Recuerda que el agua del circuito puede llevar anticongelante de glicol y, si está degradada, también restos de óxido y lodos que pueden manchar suelos y paredes. La planificación del material es la diferencia entre una purga limpia y un pequeño desastre doméstico.
Checklist de Herramientas para Purgar la Aerotermia
Cómo Purgar el Circuito Paso a Paso
El procedimiento de purga es secuencial y debe seguirse en el orden exacto para garantizar que todo el aire sale del circuito sin que entre nuevo. Saltarse pasos o realizarlos en mal orden es la causa principal de purgas incompletas que hay que repetir varias veces.
Paso A: Apagar la Bomba de Calor y Esperar 10 Minutos
Lo primero es apagar la unidad desde el termostato y desde el interruptor general del cuadro eléctrico. No basta con desactivarla desde el mando: es necesario cortar la alimentación para evitar arranques automáticos durante la purga, que pueden hacer entrar más aire al sistema o, peor aún, provocar daños en la bomba de circulación.
Espera al menos 10 minutos antes de iniciar la purga. Este tiempo permite que el agua se asiente, que las microburbujas asciendan a los puntos altos del circuito y que la presión del sistema se estabilice. En instalaciones grandes con depósito de inercia, conviene esperar hasta 15 o 20 minutos para una purga más eficaz.
Paso B: Verificar Presión Inicial en el Manómetro
Anota la presión inicial del manómetro del módulo hidráulico. En frío, debería marcar entre 1,2 y 1,5 bar en la mayoría de instalaciones domésticas. Si marca menos de 0,8 bar, el sistema necesita reposición de agua antes de purgar; si marca más de 2,5 bar, conviene revisar el vaso de expansión y el depósito de inercia antes de continuar.
Esta lectura inicial es la referencia para saber cuánta agua tendrás que reponer al final del procedimiento. Apunta el valor exacto en un papel: cada décima de bar cuenta para el correcto funcionamiento posterior del sistema.
Paso C: Abrir Purgadores Manuales (de Más Bajo a Más Alto)
Empieza por el purgador más bajo del circuito (habitualmente en el módulo hidráulico de la unidad interior o en el primer radiador) y avanza progresivamente hacia los puntos más altos. Coloca el recipiente bajo el purgador, abre lentamente la llave cuadrada hasta que empiece a salir aire (se oye un siseo característico) y déjala abierta hasta que salga agua de forma continua y sin burbujas.
Cierra entonces el purgador y pasa al siguiente. Repite la operación en cada radiador, en los colectores de suelo radiante y, finalmente, en el purgador más alto del sistema (normalmente cerca del depósito de inercia o del separador de aire). El orden de abajo a arriba es importante porque el aire siempre tiende a ascender y arrastra burbujas residuales hacia los puntos altos.
Consejo Profesional: Realiza Dos Ciclos de Purga
Los técnicos especializados recomiendan hacer un primer ciclo completo de purga, dejar el sistema funcionando 24 horas y repetir el proceso al día siguiente. Tras el primer ciclo, las microburbujas que quedaron atrapadas en zonas de baja velocidad del circuito ascienden a los purgadores y se eliminan de forma más eficaz en la segunda purga. Este doble ciclo es especialmente recomendable después de instalaciones nuevas, cambios de fluido o reparaciones importantes.
Paso D: Reponer Presión y Verificar Estabilización
Tras purgar todos los puntos, la presión habrá descendido por debajo del valor inicial. Conecta la llave de llenado del circuito y abre lentamente hasta alcanzar la presión nominal recomendada por el fabricante (habitualmente entre 1,2 y 1,8 bar en frío). No abras la válvula de llenado a tope: hazlo de forma gradual para evitar introducir aire de nuevo.
Cierra la llave de llenado, enciende la unidad y déjala funcionar durante 30-60 minutos. Vigila el manómetro: si la presión sube por encima de 2,5 bar al calentarse el agua, es normal por la dilatación, pero si supera los 3 bar conviene revisar el vaso de expansión. Si la presión baja constantemente, hay una fuga que debe ser localizada por un técnico. Para entender otros problemas comunes de la aerotermia en invierno que puedes detectar en este momento, consulta nuestra guía específica.
Presiones Recomendadas por Marca: Daikin, Mitsubishi, Panasonic
Cada fabricante establece sus propias presiones de trabajo en función del diseño del intercambiador, el vaso de expansión integrado y la configuración del módulo hidráulico. Respetar estos valores es fundamental para que las protecciones electrónicas del equipo no salten y para garantizar la longevidad de los componentes.
| Marca y Modelo | Presión en Frío | Presión Máxima |
|---|---|---|
| Daikin Altherma 3 | 1,5 - 2,0 bar | 3,0 bar |
| Daikin R Hybrid | 1,2 - 1,8 bar | 2,5 bar |
| Mitsubishi Ecodan Zubadan | 1,0 - 1,5 bar | 2,5 bar |
| Mitsubishi Ecodan Hydrobox | 1,0 - 1,5 bar | 3,0 bar |
| Panasonic T-CAP | 1,2 - 1,8 bar | 3,0 bar |
| Panasonic Generación H | 1,0 - 1,7 bar | 2,5 bar |
Cómo Interpretar la Presión según la Altura del Edificio
La presión de trabajo correcta no es un valor absoluto: depende de la diferencia de altura entre el módulo hidráulico de la aerotermia y el punto más alto del circuito. Como regla general, debes sumar 0,1 bar por cada metro de desnivel, y añadir además 0,3 bar de margen de seguridad para evitar cavitación en el punto más alto.
Por ejemplo, en una vivienda unifamiliar con la unidad interior en el sótano y los radiadores del segundo piso a 7 metros de altura, la presión mínima del circuito en frío debería ser: 0,7 bar (altura) + 0,3 bar (margen) = 1,0 bar como mínimo. En edificios de varias plantas, esta consideración se vuelve crítica.
Cuándo Comprobar la Presión del Vaso de Expansión
El vaso de expansión absorbe los aumentos de volumen del agua al calentarse. Si la presión del aire del vaso (precarga) está por debajo del valor recomendado, el sistema sufre fluctuaciones bruscas de presión entre frío y caliente, abre la válvula de seguridad y obliga a reponer agua continuamente. Esta es una causa frecuente de purgas reiteradas.
Conviene comprobar la precarga del vaso de expansión una vez al año, con el sistema vacío o despresurizado. La precarga típica está entre 0,8 y 1,0 bar para instalaciones domésticas. Si está por debajo, hay que recargar el vaso con un compresor de aire siguiendo las instrucciones del fabricante o llamar a un técnico especializado.
Frecuencia de Purgado: Cuándo y Cada Cuánto
La frecuencia de purgado depende de varios factores: edad de la instalación, calidad del agua, número de purgadores automáticos en el circuito y presencia o ausencia de separador de aire. Un sistema bien diseñado y mantenido necesitará purgas mucho menos frecuentes que uno con purgadores defectuosos o sin separador.
Calendario Recomendado de Purgado
Como regla general, conviene realizar una purga completa al inicio de cada temporada de calefacción (septiembre-octubre en la mayoría de España) y otra revisión visual al final (abril-mayo). En instalaciones nuevas, se recomienda repetir la purga después de las primeras 2-4 semanas de funcionamiento, ya que las primeras puestas en marcha siempre liberan aire residual del proceso de instalación.
En sistemas con separador de aire integrado y purgadores automáticos en buen estado, una purga anual suele ser suficiente. En cambio, si tu instalación es antigua o ha tenido reparaciones recientes, conviene revisarla cada 6 meses para detectar problemas a tiempo.
Situaciones Especiales que Requieren Purgado Inmediato
Existen casos en los que no debes esperar al calendario: cualquier ruido de gorgoteo en los emisores, descenso brusco de presión en el manómetro, zonas frías en radiadores que antes calentaban bien, ciclos cortos del compresor o errores de flujo en la pantalla del equipo. Todos estos síntomas indican aire en el circuito y requieren purga inmediata.
Otras situaciones que obligan a purgar son: tras cualquier reparación o intervención en el circuito hidráulico, después de cambiar el anticongelante, tras vaciar parcialmente la instalación por obras o tras una avería de la bomba de circulación. En todos estos casos, la purga es parte indispensable del procedimiento de puesta en marcha.
Errores Comunes que Pueden Dañar tu Bomba de Calor
Aunque el procedimiento de purga es relativamente sencillo, hay errores que se repiten una y otra vez y que pueden dañar componentes caros del sistema. Conocerlos te ayudará a evitarlos durante tu próxima intervención.
Errores en el Procedimiento que Acortan la Vida del Equipo
El error más grave es purgar con la bomba de calor en marcha: el rotor de la bomba de circulación funcionando sin agua durante segundos puede dañar irreversiblemente los cojinetes. Otro error frecuente es abrir los purgadores en orden incorrecto, empezando por los altos en lugar de los bajos, lo que deja burbujas de aire atrapadas en zonas que luego no se podrán eliminar fácilmente.
También es habitual no respetar la presión final del fabricante, llenando el circuito a "ojo" hasta que parece que está "lleno". Esto sobrecarga el vaso de expansión, abre la válvula de seguridad y obliga al sistema a trabajar fuera de su rango óptimo, reduciendo el COP y acelerando el desgaste.
Errores Posteriores: Olvidar Verificar la Presión
Tras la purga, muchos usuarios encienden el equipo y se olvidan del manómetro durante semanas. Es fundamental verificar la presión a las 24 horas y de nuevo a la semana siguiente para confirmar que el sistema está estabilizado y que no hay fugas microscópicas que estén perdiendo presión lentamente.
Checklist de Verificación Post-Purgado
Puedo Purgar yo Mismo o Necesito un Técnico
Esta es la pregunta que más recibimos: ¿es una tarea para hacer en casa o conviene llamar a un profesional? La respuesta depende de tus conocimientos técnicos, del tipo de instalación y, sobre todo, de la confianza que tengas con tus propias capacidades.
Casos en los que Puedes Hacerlo Tú Mismo
Si tu instalación es estándar y reciente (con purgadores accesibles, manómetro visible y manual del fabricante a mano), si ya tienes experiencia purgando radiadores de una caldera convencional, y si los síntomas son leves (gorgoteos puntuales, ligeros desniveles de calor), puedes intentar hacer la purga siguiendo el procedimiento descrito en esta guía.
También es viable cuando dispones del manual de instalación de tu equipo concreto, ya que cada fabricante tiene particularidades que conviene conocer (ubicación exacta de purgadores, secuencia recomendada, presiones específicas). Una purga doméstica bien ejecutada puede ahorrarte 80-150 EUR en cada intervención preventiva.
Cuándo es Imprescindible Llamar a un Técnico
Hay situaciones en las que es imprescindible acudir a un profesional acreditado: instalaciones complejas con varios circuitos secundarios, sistemas con depósito de inercia y módulos hidráulicos avanzados, presencia de errores en la pantalla que no desaparecen tras purgar, sospecha de fugas internas en el intercambiador o si el manómetro marca presiones anómalas (fuera del rango de 0,5 a 3 bar).
También es recomendable acudir a un técnico especializado en aerotermia cuando la instalación está aún en garantía: una manipulación incorrecta puede invalidar la cobertura del fabricante, y el coste de un servicio profesional es bajo comparado con perder una garantía valorada en miles de euros.
Precio del Servicio Profesional de Purgado en 2026
Si decides delegar la tarea en un profesional, conviene conocer las tarifas habituales del mercado para evitar precios abusivos. Los precios varían según la región, la complejidad de la instalación y si se trata de una intervención puntual o forma parte de un contrato de mantenimiento anual.
Tarifas Medias en España por Tipo de Servicio
Los precios medios en España para 2026 son los siguientes: una purga simple del circuito (sin reposición de glicol) cuesta entre 80 y 150 EUR, incluyendo desplazamiento y mano de obra. Una purga completa con verificación de presiones, comprobación del vaso de expansión y reposición de agua oscila entre 150 y 250 EUR.
Si la intervención requiere reposición de anticongelante o cambio de purgadores defectuosos, el precio puede subir hasta los 250-400 EUR. Las grandes capitales (Madrid, Barcelona, Valencia) suelen estar en la franja alta, mientras que en localidades pequeñas los precios bajan entre un 10 y un 20 %. Conviene pedir varios presupuestos antes de contratar.
Factores que Afectan el Precio Final
El precio final depende de varios factores: distancia al domicilio, número de emisores a purgar, accesibilidad de los purgadores (los empotrados son más laboriosos), necesidad de añadir productos químicos (anticongelante, inhibidores) y si la visita coincide con un horario fuera de jornada laboral (las urgencias en festivo se incrementan entre un 30 y un 50 %).
Una buena recomendación es contratar un plan de mantenimiento anual que incluya la purga preventiva: estos planes suelen costar entre 180 y 350 EUR al año e incluyen 2 visitas, revisión completa de presiones, limpieza de filtros y comprobación de glicol según las recomendaciones del IDAE para instalaciones de aerotermia y la guía de buenas prácticas de ATECYR.
Preguntas Frecuentes sobre Purgar Aerotermia
Conclusión: Mantén tu Aerotermia en Perfecto Estado
Purgar el circuito de la aerotermia no es una tarea complicada, pero sí requiere método, las herramientas adecuadas y el conocimiento de las presiones específicas de tu equipo. Una purga bien hecha al inicio de cada temporada puede recuperar entre un 15 y un 20 % del rendimiento perdido por aire en el circuito, evitar averías que cuestan cientos o miles de euros y, sobre todo, garantizar el confort térmico de tu hogar durante los meses más fríos.
Si tu instalación es estándar y los síntomas son leves, puedes hacerlo tú mismo siguiendo el procedimiento paso a paso de esta guía. Si la instalación es compleja, está en garantía o aparecen errores que no se resuelven, lo más sensato es contratar a un técnico especializado: la inversión de 100-250 EUR es mínima comparada con el coste de una avería mayor. Para profundizar en otros aspectos del mantenimiento, consulta nuestra guía completa de bomba de calor y conviértete en un usuario informado de tu instalación.
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